Altas temperaturas, lluvias escasas, sequías, golpes de calor, derretimiento de los polos, inundaciones...
Puebla, México.- Aumento del calentamiento; la atmósfera contiene más dióxido de carbono; más agua, pero no en todas partes; el nivel del mar aumenta; menos nieve; los glaciares se derriten; el Ártico se está calentando: un vistazo al cambio climático desde la óptica del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Aumento del calentamiento. Desde 1850, en 11 de los últimos 12 años se han registrado las temperaturas más altas en la superficie del planeta. El índice de calentamiento registrado en los últimos 50 años prácticamente duplicó el de los últimos cien años. La temperatura media mundial aumentó en cerca de 0.74°C durante el siglo XX y ese calentamiento ha afectado más a las áreas terrestres que a las oceánicas.
La atmósfera contiene más dióxido de carbono. El dióxido de carbono es el gas de efecto invernadero que ha causado el cambio climático y las concentraciones de éste aumentaron de un valor de 278 partes por millón (ppm) antes del periodo industrial, a 379 en 2005.
Más agua, pero no en todas partes. Se ha observado un aumento de las precipitaciones en las partes orientales de América del Norte y del Sur, Europa septentrional y Asia central en los últimos decenios. Pero el Sahel, el Mediterráneo, África meridional y partes de Asia meridional han experimentado sequías. Desde los años setenta se han observado en muchas regiones sequías más intensas y prolongadas.
El nivel del mar aumenta. En el informe del PNUMA, se indica con toda seguridad, un índice de aumento del nivel del mar observado entre los siglos XIX y XX, y se calcula que el aumento total en el siglo XX haya sido de 0.17 metros. Las observaciones geológicas indican que el aumento del nivel del mar en los últimos dos mil años fue mucho menor. La temperatura media del océano mundial aumentó a profundidades de al menos tres mil metros.
Menos nieve. La cubierta de nieve disminuye en la mayoría de las regiones, en particular en la primavera. La extensión máxima de la tierra congelada en invierno-primavera ha disminuido en un siete por ciento en el hemisferio Norte desde 1900, y en promedio los ríos se congelan unos 5.8 días más tarde que hace un siglo, y el hielo se rompe 6.5 días antes.
Los glaciares se derriten. Los glaciares de montaña y la cubierta de nieve han disminuido en ambos hemisferios, lo que ha contribuido a un aumento del nivel del mar de 0.77 milímetros por año entre 1993 y 2003. La contracción de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida contribuyó a un aumento del nivel del mar de 0.41 milímetros anuales entre 1993 y 2003.
El Ártico se está calentando. Las temperaturas medias del Ártico prácticamente se duplicaron en los últimos cien años. Los datos emitidos por satélite desde 1978 indican que la extensión media del Océano Ártico se ha reducido en 2.7 por ciento por década.
A pesar de lo anterior, datos presentados en el informe del PNUMA, y de las claras evidencias del cambio climático, las expectativas de sentar las bases para una transición energética hacia las energías limpias y sustentables en la región de Norteamérica, como una forma de frenar el cambio climático, no son palpables.
En temas de medio ambiente, energía y cambio climático, declaraciones de mandatarios no han ido más allá de ser buenas intenciones. El papel que jugará cada país en promover y asegurar el desarrollo bajo en carbono para la región sigue siendo incierto, así como las medidas a realizar en el corto y mediano plazo para contribuir en la lucha planetaria contra el cambio climático, considerando que América del Norte emite el 26 por ciento del dióxido de carbono que se genera en el mundo.
A pesar de hablar a favor de promover las energías renovables en la región de América del Norte, nada hay en concreto ni se ha promovido una estrategia regional que garantice la seguridad energética basada en tecnologías limpias y equitativas. No hay ningún compromiso para dejar de depender de los combustibles fósiles por parte de ninguno de los tres países -México, Canadá y Estados Unidos-.