¡No a la planta de amoníaco en Topolobampo!
4 de septiembre de 2026
La “mayor planta comercial de amoníaco de América Latina” no puede ser a costa de la riqueza socioambiental de la Bahía
Topolobampo, Sinaloa, México.- La Bahía de Ohuira dio una muestra más de resistencia al unir a más de trescientos habitantes de diversas comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros de Topolobampo y Los Mochis, para expresar su rechazo a la construcción de la megaplanta de amoníaco de Grupo Proman Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), por representar una amenaza contra la vida que por años ha albergado la Bahía.
Convocados por el Colectivo ¡Aquí No! y la organización Greenpeace México, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, se dieron cita la tarde del pasado miércoles 2 de septiembre en la zona donde se resguarda “el misil”, como le identifican a la torre de absorción industrial de Grupo Proman GPO, para desplegar una manta de 30 metros de largo por 1.5 metros de ancho, con la leyenda “¿INOFENSIVO? Juntos contra la amenaza”, con el fin de señalar el riesgo que corre la región con la megaplanta.
En una acción pacífica y a un costado de la carretera, los pobladores también mostraron otra manta con la imagen de una regla para dimensionar el tamaño de la enorme estructura cilíndrica de acero, que mide más de 30 metros de largo y pesa más de 300 toneladas, y que será instalada en la planta de amoníaco.
Al grito de “¡Aquí No!”, los habitantes reiteraron al Gobierno de México encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, su exigencia de cancelar la planta y priorizar la protección de la riqueza natural, terrestre, marina, cultural y social de la Bahía de Ohuira.
Para el Colectivo ¡Aquí No! y Greenpeace México no existe escala que dimensione el tamaño real de la amenaza que representa instalar y albergar “la planta comercial de amoníaco más grande de América Latina”, como lo anuncia Proman, a costa de un territorio como es Topolobampo y su Bahía.
Durante la acción, líderes del Colectivo ¡Aquí No! dijeron: “Exigimos respetuosamente a las autoridades, particularmente a la titular del Ejecutivo, que asuman plenamente sus atribuciones y responsabilidades, y prioricen la protección y preservación de la Bahía de Ohuira, es indispensable revisar y detener de manera integral el proyecto y sus posibles impactos, con el objetivo de evitar que se generen afectaciones ambientales y sociales que, una vez materializadas, puedan resultar irreversibles”.
Añadieron que “los habitantes y la comunidad Mayo-Yoreme que hemos vivido y dependemos de la Bahía de Ohuira, llevamos más de 13 años expresando nuestra preocupación y defendiendo este territorio. Hoy estamos próximos a cumplir cien días de manifestación permanente frente a las instalaciones de Gas y Petroquímica de Occidente; no buscamos confrontación; buscamos que se valore seriamente nuestra voz, nuestros argumentos y el derecho de las comunidades a participar en las decisiones que pueden determinar el futuro de la Bahía, de sus ecosistemas y de quienes dependen de ellos, así como el derecho a un ambiente sano”.
“Desde Greenpeace México tenemos claro que una de las mayores amenazas que enfrenta hoy el norte de Sinaloa es la insistencia de Grupo Proman en construir una megaplanta de amoníaco a costa del territorio, humedales, recursos naturales, agua, ecosistema, especies, aves, delfines y habitantes que han vivido por años en la Bahía de Ohuira”, expresó Irving García Sandoval, campañista de Cambio Climático y Océanos de Greenpeace México.
Señaló que para Greenpeace México nunca será “INOFENSIVO” ninguno de los proyectos que profundicen la expansión y dependencia de la industria de los combustibles fósiles a costa del uso y explotación del medio ambiente, recursos naturales, territorios y comunidades en el país.
“La preocupación que enfrentan los habitantes de Topolobampo ante una amenaza de esta magnitud no debería recaer sobre sus habitantes ni obligarlos a enfrentarla solos. Son las autoridades ambientales quienes deben asumir su responsabilidad y, ante todo, garantizar la protección del medio ambiente y los derechos humanos de las personas”, añadió.
Los habitantes también sostuvieron banners de mano con las leyendas “¡No a la planta de amoníaco!”, “Defendamos Topolobampo”, “Hoy es Topolobampo, ¿mañana?” y “¡Fuera GPO de Topolobampo!”.
A la acción, asistieron habitantes de Paredones, Ohuira y Lázaro Cárdenas, todas ellas comunidades indígenas y campos pesqueros de origen Mayo-Yoreme; así como de los ejidos Rosendo G. Castro, Plan de Guadalupe, Carrizo Grande, Guadalupe Estrada, El Maviri, Topo Viejo y la ciudad de Los Mochis.
Asimismo, Greenpeace México convocó a la población en general a solicitar desde las redes sociales a Grupo Proman GPO a desistir de llevar a cabo la planta; sin embargo, diversos usuarios reportaron que fueron bloqueados y sus comentarios borrados por parte de la compañía, lo que calificaron como una ausencia de tolerancia a la crítica y una muestra de que la empresa no quiere escuchar.
Creemos que la única manera de frenar este proyecto es con voluntad política y una decisión determinante por parte de la Presidencia de la República, ya que este gobierno se ha pronunciado públicamente respecto a que no hay Justicia Social sin Justicia Ambiental. (TB)